2001 / SHB
En septiembre de 1999 empezó a formarse en el parque León Felipe otro grupo de jóvenes breakers. Bailaban sobre el césped y sobre cartones y, en sus inicios, eran ocho miembros: López, Naes, Yuma, Samuel, Manolín, Rober, Fabio y Nouf.
Durante aquellos primeros meses el grupo pasó por varios nombres. El primero fue BHJ.
Nouf recuerda:
“BHJ significaba Bailadores Hip Hop Junior. Teníamos todos entre 11 y 15 años y nos pusimos ‘bailadores’ porque pensábamos que, como acabábamos de empezar, todavía no nos merecíamos llamarnos b-boys o breakers, como se decía en aquella época.”
Más tarde adoptaron el nombre BHZ (Breakers Huracán Zamora). Con el tiempo algunos miembros dejaron de bailar y se incorporó Zus. Tras esos cambios, en octubre de 2000 nació un nuevo nombre: SHB (Síndrome Homicida Breakers).
Dos años después se incorporaron Rico, Martín y Maen, y el grupo volvió a cambiar de nombre. Pasaron a llamarse The Buffons, con cuatro miembros de la formación original —López, Naes, Yuma y Nouf— y los tres nuevos componentes.
Bboy López
Bboy Zus
Con la llegada del frío, muchos bailarines trasladaban los entrenamientos a espacios cubiertos como el gimnasio de La Vaguada, las CEAS o las galerías de Zeus y Cronos. Allí coincidían algunos de los nombres ya mencionados y otros nuevos, como Jero, Dani, Martín, Galin, Fran o Gustavo.
Paralelamente, The Buffons seguía practicando en el parque León Felipe y, de vez en cuando, en el gimnasio del instituto junto al resto de bailarines.
Poco a poco empezaba a circular más información. La ZSB comenzó a viajar y a entrar en contacto con b-boys de otras ciudades, lo que permitió ampliar referencias y conocimientos sobre la cultura hip hop. También aumentaba el acceso a música y vídeos, que se compraban, copiaban e intercambiaban con bailarines de otros lugares de España.
Hortas recuerda:
“Compramos una cinta de vídeo de la Battle a medias y Carlos se compró todas las cintas de vídeo que podía conseguir con su paga. Impresionante videoteca se montó en apenas unos meses...”
Entre las trayectorias individuales de aquellos años destacó la de Carlos, que continuó compitiendo fuera de Zamora y obtuvo victorias en distintos eventos nacionales, así como en competiciones celebradas en ciudades como París o Liverpool.
En 2007 y 2008 participó además, junto al grupo Fallen Angelz, en la Battle of the Year, una competición que años atrás había conocido a través de los vídeos y que había sido una de sus grandes aspiraciones como b-boy. Su trayectoria le llevó también a participar como invitado en eventos celebrados en distintos países de Europa, Estados Unidos y Corea del Sur.
Ceejay en la BOTY 2007
Show de Fallen Angelz en la BOTY 2008
Fallen Angelz en la BOTY 2008
En 2001 empezaba a surgir una nueva generación de jóvenes atraídos por el breaking. Muchos todavía no conocían el término b-boying: simplemente veían aquellos movimientos espectaculares y querían aprender a hacerlos. Entre los que más llamaban su atención estaban los olímpicos o las focas.
Internet comenzaba a convertirse en una nueva fuente de información, aunque el acceso seguía siendo limitado. A veces había que ir a la biblioteca y esperar media hora para poder ver apenas un minuto de vídeo. Por eso, los VHS continuaban siendo una de las principales formas de aprender, a pesar de que no siempre eran fáciles de conseguir. Algo parecido ocurría con la música.
Kise recuerda:
“Es una de las cosas que creo que la gente que empieza ahora no conocerá, esa magia: cada música que conseguías o cada paso que te enseñaban era súper valioso.”
En 2003, Kise, Syen y Jamaica formaron FM (Feeling the Movement). Más adelante se incorporaron también Fresh y Fayez, desde Salamanca.
Compraron un sintasol y comenzaron a entrenar en el porche de un colegio. Después se desplazaron a otros espacios, como el puente del río Duero, donde extendían el sintasol e incluso llegaron a encerar el suelo para poder bailar mejor.
Una de sus principales referencias eran The Buffons, a quienes consideraban sus rivales y observaban siempre que tenían ocasión. El parque, la piscina o cualquier otro lugar podían convertirse en espacios de aprendizaje, simplemente viendo bailar a otros y tratando de entender sus movimientos.
Kise recuerda también la influencia de Ceejay:
“También Ceejay tuvo mucha importancia en mi aprendizaje. Me motivaba mucho cada vez que hablaba con él, pero más que pasos me enseñó algo más importante: le dio sentido a lo que yo hacía. Recuerdo su frase literal: ‘Si queréis bailar, haced footworks’. Como eso, nos transmitió mil cosas más.”
FM 2004
FM al completo
FM ganadores 1 vs 1, 2004
El grupo se formó inicialmente con Lucas, Chesco, Carlos y Gallego bajo el nombre de FreeStyle Kings.
Más adelante nació Magicstars, formado por Lucas, Chesco, More, Mateo y Gallego. Posteriormente se incorporó también Yubert.
2009/2010 - Magiscstars representando en el campeonato Lazarillos (Salamanca)
Tras varios cambios y la fusión de miembros de The Buffons y FM (Feeling the Movement), en 2005 nació Mind Boggle, formado por Kise, Bola, Nouf, Fayez, Abel, Jamaik y López.
Durante los años siguientes, el grupo continuó compitiendo y representando a Zamora en distintos encuentros y campeonatos de España, Portugal y Francia. Aunque ya no tenía su base de entrenamiento únicamente en la ciudad, sus integrantes siguieron reuniéndose entre Zamora y Salamanca, donde residían varios de ellos.
Mind Boggle, 2005
Mind Boggle, 2007 - Battle Time, Le Havre, Francia
Mind Boggle, 2009 - Urban 13
En esos años también regresaron al breaking algunos bailarines de generaciones anteriores, como Héctor, de la ZSB, mientras que Dani y Jes volvieron a bailar de forma ocasional.
En 2008 se sumó también Rosa, procedente de Barcelona, que visitaba con frecuencia Zamora junto a Carlos. Durante esas estancias se reunían con otros b-boys de la ciudad para bailar en espacios como el parque León Felipe y el skatepark.
En 2003 empezó a bailar un grupo de chicas que había llegado a la cultura hip hop por caminos distintos. Por la cercanía de la pista situada bajo el puente de la autovía, en la zona de los Tres Árboles, comenzaron a bajar allí con frecuencia para entrenar.
Pronto buscaron un nombre para el grupo: The Rocky Girls. Más tarde descubrieron que, en realidad, la palabra que querían utilizar era rookie, “principiante”. Como recuerda una de sus integrantes, en aquel momento “en inglés todo sonaba mejor”.
El aprendizaje no siempre resultaba fácil y algunas técnicas exigían una fuerza física que todavía no tenían. Aun así, siguieron practicando en la pista, en galerías y, más adelante, en un espacio que pudieron utilizar en la Ciudad Deportiva. Más allá de los progresos técnicos, lo importante era seguir bailando y compartir aquellos momentos.
En 2004 participaron en una exhibición de breakdance dentro del Festival de Primavera, una jam en la que coincidían escritores de graffiti, MCs, DJs y breakers. Prepararon una coreografía y también se animaron a salir a bailar en los momentos en los que dejaban libre la pista b-boys como López, Nouf, Maen, Zus, Yuma, Naes, Kise o Sergio, entre otros.
Poco después, una lesión obligó a una de las integrantes a dejar de bailar durante un tiempo. Más adelante surgió otro grupo de chicas, las Ganja Girls, integrado por seis miembros y dividido informalmente entre tres “Ganja Pacific”, de carácter más sociable, y tres “Ganja Vandal”, con una actitud más combativa: Weza, Mini y Wyndy.
Unas pilas para el loro, un Posca o un spray bastaban muchas veces para organizar una tarde cuando no había conciertos, jams o batallas. Así fueron pasando aquellos años, entre baile, música, graffiti y encuentros con otras personas de la escena.
En mi pueblo, Santovenia del Esla, también había bastante movimiento. Compartíamos música y manteníamos una conexión constante con lo que estaba ocurriendo en Euskadi. Ziso, MC de Agresión Verbal (Gipuzkoa), bajaba todos los veranos al pueblo y, junto con Lucho, pasábamos tardes y noches compartiendo nuestra pasión por la cultura hip hop.
Siempre me dio cierta vergüenza mostrar lo que hacía. Recuerdo incluso pedir que apagaran la luz para soltar algunos temas en el local de la TWK, en Peña Trevinca. Tenía la sensación de que a las mujeres dentro del movimiento se nos veía muchas veces como “la novia de” o “la que está colgada de”, y creo que ese rechazo a las etiquetas hizo que durante mucho tiempo fuera bastante hermética con lo que hacía.
Desde los siete años, la tinta y el papel han formado parte de mi día a día, y desde los trece escribo imaginando beats en mi cabeza. Ahora, a mis treinta años, estoy empezando a adentrarme en la creación musical gracias a Víctor Nández —Tato o Jaiker—. Junto a él estamos preparando una mixtape en el estudio que hemos ido montando en casa con los medios que teníamos y con la ayuda de Jonás Selektah.
Tras varios años de actividad, la ZSB se convirtió en uno de los grupos más consolidados de la ciudad. Sus integrantes viajaron a distintas jams y campeonatos nacionales, especialmente por el noroeste de España, representando a Zamora y obteniendo buenos resultados en varias ocasiones.
Entre sus grandes referencias estaba la Battle of the Year, competición que conocían a través de los vídeos y que simbolizaba para muchos b-boys de aquella generación la posibilidad de llegar más lejos dentro del breaking.
Sin embargo, hacia 2003, precisamente cuando empezaba a haber más información y recursos disponibles, la actividad en Zamora disminuyó. Cada vez quedaban menos bailarines practicando de forma habitual y muchos fueron alejándose progresivamente por los estudios, el trabajo, otros intereses o simplemente por falta de tiempo.
Con la intención de que el breaking no desapareciera por completo de la ciudad, Carlos consiguió que el Ayuntamiento habilitara una pista de cemento pulido bajo el puente de la autovía, junto al río Duero. El espacio contaba además con iluminación, lo que permitía entrenar a cualquier hora.
Aunque la pista siguió reuniendo ocasionalmente a algunos bailarines, la actividad ya no tenía la intensidad de años anteriores. En 2004, Carlos se trasladó a Barcelona para continuar allí su camino dentro del breaking.
2003 - Bboy Ceejay
Varias personas recuerdan de forma distinta aquel descenso de actividad.
Hortas:
“Bailando solo quedó Carlos, que, gracias a su fuerza de voluntad y a su fortaleza mental, seguía entrenándose él solo. Al principio íbamos algunos cuando podíamos, simplemente por hacerle compañía, pero llegó un momento en que se quedó solo, solo.”
López:
“Decayó porque mucha gente que empezó se lo tomó como una moda y otros simplemente se cansaron. Todos hemos tenido épocas de bailar menos; en mi caso, bastante, pero nunca se deja del todo.”
Kise:
“Era una época en la que muchos grupos desaparecieron y éramos muy pocos los que quedábamos, pero creo que el problema fundamental fue la poca comunicación. No recuerdo bien cuándo fue, pero sí he llegado a entrenar solo, y eso es lo peor. No poder compartir el b-boying con alguien es muy triste; compartir es una de las cosas tan bonitas que caracteriza a este baile. En la ciudad de Zamora todo ha ido por épocas.”
Héctor:
“Yo personalmente me fui a trabajar a Burgos y los fines de semana solo pensaba en estar con los amigos y salir de fiesta. Dejarlo es una cosa de la que me arrepentiré toda mi vida.”
Carlos:
“Nunca entendí por qué sucedió esto. Fue muy duro quedarme solo y cada tarde, durante mis entrenamientos, recordaba los buenos momentos. Yo quería seguir luchando por mis sueños. Siempre pienso que en Zamora tuvimos en nuestras manos hacer algo grande.”
En 2008, Carlos decidió organizar una fiesta para conmemorar el décimo aniversario de la ZSB. El lugar elegido fue el mismo que había acogido algunas de las fiestas de años anteriores, aunque por entonces la discoteca se llamaba El Buda.
Como Carlos se encontraba fuera de Zamora, la organización contó con la ayuda de su familia y de personas como Spiry, Hortas y Chusty, además del apoyo de otros miembros de la escena. La convocatoria reunió a numerosos asistentes y a distintos grupos de la ciudad, que volvieron a compartir la pista.
Durante la fiesta, el público pidió una batalla entre miembros de la ZSB. Se enfrentaron, de forma amistosa, Carlos y Dani frente a Jes y Héctor, en un encuentro que terminó entre aplausos y con un abrazo entre los participantes.
La música estuvo a cargo de DJ Mixta, junto con el regreso a los platos de DJ Kino y DJ Spat. La celebración tuvo así también un fuerte componente de reencuentro y recuerdo de los años anteriores de la escena zamorana.
En noviembre de 2009, Magicstars organizó una nueva cita en la Ciudad Deportiva: una competición 2 contra 2 que reunió a bailarines de distintas ciudades.
Por primera vez en Zamora, el campeonato ofrecía un premio en metálico, lo que contribuyó a atraer a grupos de fuera como Fusion Rockers, Remember, Iron Skulls o Boogie Bastards. La escena local estuvo representada por ZSB, Mind Boggle y Magicstars.
La competición terminó con una final muy igualada entre Valen y Brujillo, de Remember, llegados desde Barcelona y Benidorm, y Carlos y Vento, de Boogie Bastards, procedentes de Zamora y Salamanca. La victoria fue para Valen y Brujillo.
Bboy Ceejay
Zamora Zero
Bgirl Rosa
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