Para empezar a contar la historia del breaking o b-boying/b-girling, comercialmente conocido como breakdance, es necesario explicar qué es un b-boy o una b-girl.
El término está directamente relacionado con Clive Campbell, un joven jamaicano criado en el Bronx, más conocido como DJ Kool Herc. Este DJ se dio cuenta de lo mucho que el público se exaltaba cada vez que sonaba la parte más rítmica de las canciones, en la que no había letra: los llamados breaks. Decidió entonces coger la aguja del tocadiscos y regresarla manualmente al punto en el que comenzaba el break, con el objetivo de prolongarlo tantas veces como quisiera.
El 11 de agosto de 1973, en el número 1520 de Sedgwick Avenue (Bronx), durante una block party organizada por su hermana Cindy Campbell, Herc utilizó dos discos del mismo álbum para reproducirlos de forma alterna y extender así los breaks. Esto permitió la evolución del baile y dio lugar a que quienes bailaban en esos momentos fueran conocidos como b-boys y b-girls.
Dj Kool Herc
Rock Steady Crew
Paralelamente, en los años 60, barrios como Brooklyn y el Bronx vivieron una importante inmigración de familias puertorriqueñas, que aportaron su cultura y bailes como la rumba o el guaguancó, influyendo en el desarrollo del estilo.
En ese contexto surgió el uprocking, un baile muy popular entre las pandillas por su carácter enérgico y visual, basado en movimientos expresivos, gestos de confrontación y una fuerte carga interpretativa. Para muchos jóvenes, el baile se convirtió en una alternativa a la violencia, las drogas y los problemas cotidianos del barrio.
A partir de finales de los años 60 y principios de los 70, algunos bailarines comenzaron a incorporar movimientos en el suelo durante estos enfrentamientos, lo que daría lugar al nacimiento del breaking. En esta etapa ya destacaron figuras como Nigga Twins o Spy, conocido como “el hombre de los mil movimientos”.
En 1977 se fundó Rock Steady Crew, un grupo clave en la expansión del breaking a nivel mundial. Su aparición en películas como Wild Style (1982), Flashdance (1983) o Beat Street (1984), así como en el documental Style Wars (1982), contribuyó a popularizar este baile junto a otros grupos como Dynamic Rockers o New York City Breakers.
Tras un periodo de declive a finales de los años 80, el breaking resurgió en los años 90 gracias a b-boys europeos que retomaron el contacto con la escena original de Nueva York. Desde entonces, el movimiento no ha dejado de crecer, impulsado por competiciones internacionales como Battle of the Year, Freestyle Session o Red Bull BC One.
Hoy en día, el breaking continúa evolucionando a nivel mundial y se ha convertido en un estilo de vida para muchas personas. En 2024, además, fue incluido como disciplina en los Juegos Olímpicos de París por primera vez en la historia.
Uno de los factores que más contribuyeron a la aparición e implantación de la cultura hip hop en España fue la presencia de bases militares estadounidenses en suelo español. En ellas, especialmente entre los militares de ascendencia afroamericana, era habitual el consumo de rap y la adopción de la estética propia del hip hop.
Esta influencia no se limitaba al interior de las bases. También se extendía a las discotecas cercanas, como Stones, en Torrejón de Ardoz (Madrid), donde jóvenes locales entraban en contacto con esta música, la forma de vestir y una nueva manera de entender la cultura urbana.
Ese impacto fue clave para el desarrollo de la escena en España. A partir de ahí surgirían artistas que comenzarían a rapear en castellano, como MC Randy & DJ Jonco, CPV (El Club de los Poetas Violentos), Frank T o VKR (Verdaderos Kreyentes de la Religión del Hip Hop).
En paralelo, el breaking comenzó a desarrollarse en Madrid a principios de los años ochenta. Se sitúa su origen en zonas como AZCA y Nuevos Ministerios, con grupos pioneros como Madrid City Breakers (Los Kappa).
El verdadero impulso llegaría a mediados de los años 80, gracias a la difusión en el cine. Entre mayo de 1984, con la llegada de la película Breakin’, y la Navidad del mismo año, con Beat Street, se produjo un auténtico boom mediático que popularizó el baile en todo el país.
A este fenómeno se sumó su aparición en televisión. En septiembre de 1984, el grupo Break Machine interpretó Street Dance en el programa 1, 2, 3, marcando uno de los primeros contactos del gran público con el breaking.
Además, entre 1978 y 1983, el programa Aplauso incluía la sección “La juventud baila”, donde, aunque no se puede hablar aún de breaking como tal, algunos bailarines ya comenzaban a incorporar movimientos en el suelo. Cabe destacar que en este espacio participaron jóvenes zamoranos, lo que supone uno de los primeros vínculos de la ciudad con esta cultura.
Posteriormente, entre 1985 y 1986, el breaking alcanzó mayor visibilidad gracias a la sección “A Todo Break” del programa Tocata, consolidando su presencia en la cultura popular española.